miércoles, 21 de agosto de 2013

Decir "Te quiero" sin palabras


Heme aquí una vez más, como niñita necia que se niega a ir a dormir, frente al monitor esperando un <<hola>> que probablemente tarde tres días en llegar.

Te escribo porque las compañías telefónicas son crueles -no dotan de saldo ilimitado a los enamorados- y mi presupuesto se va reduciendo por las recargas diarias -puto roaming-.

No sé, no me creas, pero yo recordaba estas semanas separados bastante diferentes. Según yo, se pasaban como olas de leche, ahora es miércoles por la madrugada y parece que los minutos se niegan a morir. 

Ya quiero que sea viernes.

O sábado.

O el día que regreses.

Estoy atrapada en una sucesión de fotocopias temporales del lunes y sólo tú le das singularidad a todos esos días clonados.

Me siento triste porque de tanto fumármelo, me acabé el olor que dejaste impregnado en la sudadera gris que es tuya, la misma con la que me duermo, esa que nunca te vi puesta y que aún así tenía ese singular perfume que te adorna, ese que no lleva la marca del alcohol superpuesto, uno que sólo cuesta cuando se acaba el jabón o llega el recibo del agua.

Cuando me acabo de despertar estoy tan poco consciente de la realidad que por un breve, brevísimo instante, tengo la esperanza melancólica de abrir los ojos para encontrarte frente a mí, ya sin sentirte porque tus brazos se volvieron una extensión de mi cuerpo. 

El despertar siempre es difícil.

Ojalá la estés pasando mal en el depa, que te quedes sin agua y las larvas otra vez invadan tu refri, que se te acabe el dinero y pierdas tu celular, que te pase todo lo malo para que regreses.

Miento.

No sé qué haría si algo te pasara. Prefiero que estés allá y que estés bien y feliz y salgas de fiesta con Paco y te sientes seis horas seguidas a oír hablar a un puñado de charlatanes. Sí, definitivamente lo prefiero.

¿Ya te diste cuenta que estoy escribiendo incoherencias?

Creo que es muy obvio que no sé cómo decirte "te quiero" sin escribir literalmente "te quiero", tal vez podría lograrlo de otra forma si estuvieras aquí...







No hay comentarios:

Publicar un comentario