lunes, 20 de enero de 2014

Difícil

Qué difícil escuchar tu voz sin quebrarme, sin verte, sin saberte cerca. Eres tan perfecto para mí que me dueles, me duele tu ausencia que forma un espejismo de confort. Yo no quiero ese falso confort, yo te quiero a ti. Quiero a tus demonios, a tus pedazos rotos, quiero nuestro drama encubierto, los pequeños celos, la manera tierna en la que duermes. No quiero Netflix ni Facebook ni Eduardo Galeano, te quiero a ti. Nos quiero a nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario